Anteriormente el profesor era un transmisor del conocimiento sin competidores, hoy el entorno tecnológico le ha quitado protagonismo. El éxito de la aplicación de la tecnología en el ámbito educativo dependerá de la actitud de las competencias del profesor en la materia. Predecir cuál es la formación en la tecnología es una tarea bastante compleja, en la que las destrezas mínimas de los profesores en el ámbito informático, ofimático y de comunicaciones son: Redes: Utilización de navegadores, de servicios WWW, acceder a servicios on-line, utilización de servidores FTP, enviar y recibir correo, participar en videoconferencia, desarrollar páginas Web, utilizar herramientas de trabajo cooperativo.
Nuevos roles y funciones. La incorporación de tecnologías en el ámbito educativo está desbancando muchas de las tareas que eran realizadas en contacto directo con los estudiantes volviéndose dueños de su destino y garantizan el desarrollo de su entorno tanto regional como de su país.
En la actualidad el profesor debe ser capaz de desarrollar los siguientes roles y funciones relacionados con la tecnología: Consultores de información: buscadores de materiales y recursos, utilizadores experimentados en las herramientas tecnológicas para la búsqueda y recuperación de la información.
• Colaboradores en grupo: Resolución de problemas mediante el trabajo colaborativo.
• Trabajadores solitarios: La tecnología tiene más aplicaciones individuales que no grupales, pues
Las posibilidades de trabajar desde el propio hogar, pueden llevar asociados procesos de soledad y de aislamiento si no se es capaz de aprovechar los espacios virtuales de comunicación.
• Facilitadores de aprendizaje: Las aulas virtuales y los entornos tecnológicos se centran más en el aprendizaje que en la enseñanza entendida en el sentido clásico.
• Desarrolladores de cursos y de materiales: Diseñadores y desarrolladores de materiales dentro del marco curricular pero en entornos tecnológicos, favorecedores del cambio de los contenidos curriculares a partir de los grandes cambios y avances de la sociedad que enmarca el proceso educativo.
• Supervisores académicos: Diagnóstico de las necesidades académicas de los alumnos, tanto para su formación como para la superación de los diferentes niveles educativos, ayudar al alumno a seleccionar sus programas de formación en función de sus necesidades académicas y profesionales, realizar el seguimiento y supervisión de los alumnos que ayudarán a mejorar los cursos y las diferentes actividades de formación.
Estos roles están enmarcados en una realidad educativa inmersa en continuos cambios, lo que ha favorecido la creación de grupos que tienen como característica común la necesidad o la obligación de adquirir conocimiento, de comunicarse o de interactuar en espacios tecnológicos.
• La infraestructura de comunicaciones de que disponga.
• El espacio disponible en su centro habitual de trabajo que permita la fácil integración de Ia tecnología.
• Su preparación para el uso de esta tecnología.
• La disponibilidad del docente para una formación permanente.
Estamos hablando entonces de un docente mediador, de un educador que define y desarrolla diversos entornos de aprendizaje quien otorga y orienta al estudiante en el proceso de aprender la herramienta utilizada es solo en medio para despertar el interés, mantener la motivación y la participación activa en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Para trabajar con el uso tecnológico, es deseable que el profesor mantenga el interés permanente de sus estudiantes, que detecte y atienda a sus necesidades educativas y permitirles cuidar que el contenido y las actividades de aprendizaje sean interactivas y darle atención a los ambientes de aprendizaje creados, lo que será reflejado en los procedimientos didácticos y de uso de medios tecnológicos que implemente sin olvidarse que no todos los individuos aprenden de la misma forma.

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